Día Internacional de la Traducción 2024

Día Internacional de la Traducción 2024: creatividad y protección legal

Cada 30 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Traducción, una fecha señalada en el calendario de todos los profesionales de la traducción, la interpretación y la terminología, y también de la Federación Internacional de Traductores (FIT), cuyo Consejo se encarga, desde hace más de 35 años, de crear un lema para esta celebración anual. El lema de 2024 nos invita a proteger la traducción como un arte y a reflexionar sobre la necesidad de garantizar los derechos de autor de los traductores.

Los derechos de autor en el ámbito de la traducción

Las traducciones no son simplemente una herramienta para superar las barreras lingüísticas, sino obras creativas con valor propio que merecen ser protegidas por los derechos de autor, en virtud del Convenio de Berna. Los traductores profesionales tenemos derechos morales sobre nuestros trabajos y, por tanto, deberíamos recibir el reconocimiento adecuado, poder controlar los cambios que se realizan en nuestras traducciones y percibir una remuneración justa.

El reconocimiento de estos derechos no solo protege el sustento económico de los traductores, sino que también garantiza un futuro sostenible para nuestra profesión. El auge de la inteligencia artificial (IA) ha generado nuevas preocupaciones en torno a la propiedad intelectual y la atribución del trabajo en el ámbito digital. En un mundo cada vez más digitalizado, donde la IA no deja de crecer, es fundamental atribuir correctamente las traducciones para distinguir el trabajo humano del generado por máquinas.

Los traductores, como autores que somos, merecemos que se valore y proteja nuestra creatividad y nuestro esfuerzo. Por ello, debemos velar por recibir el crédito que merecemos por nuestro trabajo y evitar que nuestras obras sean modificadas sin nuestro consentimiento.

El valor de la traducción en el mundo moderno

Cada vez son más los que opinan que, en un futuro próximo, los traductores humanos seremos reemplazados por traductores automáticos mucho más elaborados y perfeccionados que los actuales. Pero olvidan que la traducción no consiste solo en sustituir una palabra por otra, sino que también tiene un componente emocional. Como dijo Alberto Manguel en una ocasión: «El traductor es capaz de desmenuzar un texto, retirarle la piel, cortarlo hasta la médula, seguir cada arteria y cada vena, y luego, poner en pie a un nuevo ser viviente». Las traducciones son un elemento tan cotidiano en nuestro día a día que apenas reparamos en ellas. En el sector editorial, por ejemplo, el colectivo de traductores españoles representa entre el 10 y el 15 % de la facturación.

Pero no solo de libros vive el traductor. Gracias a los traductores audiovisuales tenemos acceso a una enorme oferta internacional de películas, series o documentales; gracias a los traductores técnicos podemos comprender las instrucciones de ese electrodoméstico que acabamos de comprar; gracias a los traductores médico-sanitarios podemos acceder a literatura médica producida en otros países; gracias a los localizadores de videojuegos llegan a nosotros miles de juegos adaptados a nuestra lengua y cultura; gracias a los traductores comerciales, muchas empresas logran expandir con éxito su negocio a otros mercados internacionales; gracias a los traductores financieros, los expertos del sector pueden trabajar con documentos de carácter económico y financiero redactados originalmente en otra lengua; gracias a los traductores jurídicos, los bufetes de abogados pueden mejorar su estrategia de comunicación; y gracias a los traductores jurados podemos realizar cualquier trámite oficial que exija la presentación de documentos extranjeros.

Traducción jurada: la importancia de proteger las traducciones oficiales

En el amplio ámbito de la traducción, la traducción jurada desempeña un papel esencial en el campo jurídico-administrativo. Los traductores jurados no solo hacemos posible la comunicación entre partes que hablan lenguas diferentes, sino que también otorgamos validez legal a los documentos traducidos. Las traducciones juradas, también denominadas traducciones oficiales, son, por tanto, un recurso imprescindible en procedimientos judiciales, trámites administrativos y migratorios, entre muchos otros.

Por todo lo anterior, el Día Internacional de la Traducción es un día para celebrar y proteger el arte de la traducción y para agradecer a los traductores profesionales su contribución constante, universal y necesaria. Se atribuye al escritor alemán Günter Grass la frase: «La traducción es aquello que todo lo cambia para que nada cambie». Que nunca nos falten traductores, porque sin ellos el mundo sería más silencioso, pero también mucho más pobre.

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