Preguntas frecuentes

Lo que necesitas saber de las traducciones juradas

¿Tienes alguna duda?

Sabemos que el mundo de la traducción es un gran desconocido para muchos de los que solicitáis este servicio. Por ello, queremos responder a las preguntas más frecuentes que nos hacen llegar nuestros clientes. Esperamos que te sirva de ayuda.

 

A diferencia del resto de traducciones, en las traducciones juradas se especifica cada uno de los detalles del documento (firmas, emblemas, logotipos, sellos, información ilegible, etc.). Además, va acompañada en todas sus páginas de la firma y el sello del traductor jurado.

Al final del documento se incluye una certificación en la que el traductor jurado da fe de que se trata de una traducción fiel y completa del documento original.

Hay diversas formas de calcular el coste de una traducción o revisión. El más común es aplicar una tarifa por palabra. Esta tarifa dependerá de factores como el par de lenguas de trabajo o el grado de especialización de la terminología empleada. En aquellos casos en los que resulta imposible realizar un recuento de palabras, se opta por aplicar una tarifa por página o por hora de trabajo.

Es importante tener en cuenta que hay particularidades que pueden encarecer el coste final del proyecto, tales como el ámbito de especialidad, el hecho de que el documento original no se envíe en formato editable y la urgencia del trabajo.

El presupuesto que nosotros facilitamos es cerrado. No hay sorpresas, ni precios extra. Solo en caso de que el contenido sea modificado durante el proceso de traducción nos veremos obligados a reajustar el presupuesto.

 

Es muy sencillo. Solo tienes que enviarnos el texto o los textos que desees traducir a nuestra dirección de correo electrónico: info@betweentraducciones.es.

Si necesitas una traducción jurada, deberás adjuntar una copia escaneada legible del documento o los documentos. En este caso, es especialmente importante que la calidad de dicha copia sea buena, ya que más tarde deberemos imprimirla y adjuntarla a la traducción.

También puedes contactar con nosotros a través de nuestro formulario de contacto o presupuesto.

Se pueden realizar traducciones juradas de cualquier tipo de documento, desde un testamento hasta un certificado médico. No obstante, a continuación, os incluimos algunos de los más solicitados:

  • Títulos universitarios y expedientes académicos
  • Certificados de nacimiento, matrimonio o defunción
  • Certificados de antecedentes penales
  • Libros de familia
  • Expedientes de adopción
  • Permisos de residencia
  • Escrituras notariales
  • Testamentos otorgados en el extranjero
  • Poderes notariales otorgados en el extranjero
  • Declaraciones juradas
  • Demandas y sentencias
  • Documentación aportada en procesos judiciales
  • Contratos laborales, de compraventa y arrendamiento
  • Patentes
  • Estatutos de empresa
  • Constancias de trabajo y cartas de recomendación

No existe una norma que determine cuándo se necesita una traducción simple o cuándo una jurada. Por tanto, si no estás seguro de si necesitas una traducción jurada, te recomendamos que te pongas en contacto con el organismo que ha solicitado la traducción.

Generalmente, suele tratarse de instituciones u organismos oficiales, como registros, juzgados, ministerios u organismos de la Administración pública, universidades y centros educativos.

Con todos. Sea cual sea el idioma hacia el que necesita realizar la traducción, nosotros nos encargaremos de localizar un traductor que reúna el perfil más adecuado y gestionaremos íntegramente el proceso de traducción o corrección.

 

La respuesta es sí, siempre. Pero no solo será nativo (ya que ser nativo no es una profesión, aunque mucha gente crea que sí), será un traductor profesional nativo experto en traducción jurídica, médica o turística. Contamos, asimismo, con un equipo de traductores jurados habilitados por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

Todos nuestros traductores son licenciados en Traducción e Interpretación y poseen las competencias y la experiencia suficientes como para prestar un servicio de calidad.

La respuesta varía en cada caso.

El volumen medio de trabajo de un traductor ronda las 2.000-2.500 palabras al día. Aunque esta cifra puede variar dependiendo, por ejemplo, de la complejidad y extensión del texto, la carga de trabajo que tengamos en ese momento, etc. Hay ciertos documentos breves que se suelen poder entregar en un plazo de 24 horas. Es el caso de certificados del Registro Civil, títulos universitarios o expedientes académicos breves, entre otros.

En Between, no obstante, tratamos siempre de adaptarnos a los plazos de nuestros clientes. En caso de que nos resulte imposible cumplir con la fecha límite, te lo diremos desde un primer momento.

«Traducción jurada» es la denominación que recibe en España la traducción oficial de documentos llevada a cabo por los Traductores-Intérpretes Jurados nombrados por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

Se trata de una traducción con validez legal ante las administraciones públicas, las instituciones oficiales y los tribunales.
Estas traducciones acreditan la veracidad de un documento en un país donde el idioma del texto original no es oficial y da fe de que el contenido de ambos documentos coincide plenamente. Los traductores jurados son los únicos que cuentan con el nombramiento pertinente para ofrecer este servicio.

Las traducciones juradas incluyen en cada página la firma y el sello del traductor jurado, así como una certificación al final del documento mediante la cual se da fe de que la traducción realizada es una traducción fiel y completa del original. Como particularidad, podemos mencionar también que las traducciones juradas han de respetar al máximo el documento original y, por ello, se describen todos los elementos que puedan figurar en este (sellos, firmas, legalizaciones…).

La respuesta es rotunda: no. No existe (ni creemos que llegue a existir) un programa capaz de comunicar con total fiabilidad a dos personas. Cualquier texto está repleto de matices, juegos de palabras, dobles sentidos… Ese es precisamente el gran reto de la traducción. Ninguna máquina o programa es capaz de captar todo eso y transmitirlo fielmente al receptor. Para ello, es necesaria la figura del traductor.

Sí es cierto que hay algunos programas, como Systran, que cuentan con muchos años de historia y que, gracias a los glosarios y memorias de traducción, llegan a realizar traducciones «decentes». No obstante, siempre será necesario un proceso de posedición para detectar posibles fallos u omisiones en la traducción resultante. Como ya hemos dicho, no existe aún el programa capaz de sustituir la labor del traductor.

Lo que sí utilizamos son programas de traducción asistida, como SDL Trados, que nos permiten crear glosarios y memorias de traducción, y así agilizar el proceso de traducción cuando se trata de proyectos similares, de un mismo cliente o que contienen repeticiones, en cuyo caso contenido y terminología coinciden en gran medida.

Es el propio Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (MAEC) quien acredita que nuestros traductores están debidamente cualificados para acceder al nombramiento de Traductor-Intérprete Jurado.

En Between, garantizamos que todas las traducciones son realizadas por traductores jurados autorizados por el MAEC y, por tanto, tienen carácter oficial. Si tienes cualquier duda, ponte en contacto con nosotros y estaremos encantados de atenderte.

No existe ninguna norma al respecto, pero nuestros traductores jurados intentan imitar el formato del documento original con la mayor fidelidad posible para que al receptor de la traducción le resulte más sencillo encontrar la información y pueda cotejar los datos traducidos con los del original.

Además, el traductor jurado no tiene potestad para realizar ningún tipo de corrección, añadir datos que no figuren en el documento original u omitir detalles que sí aparezcan en el mismo.

En caso de que algún elemento del texto no se pueda leer correctamente, el traductor jurado indicará que esa información es ilegible. Aunque el cliente pueda asegurar de qué se trata, el traductor no lo podrá incluir en la traducción si no aparece de manera clara en el texto.

En este caso, no se traducirán. Los traductores jurados solo podemos traducir desde y hacia el idioma para el que estamos autorizados. Si, por ejemplo, tiene que traducir un certificado de español a inglés y en él figura también un sello en francés, este quedará sin traducir. Generalmente, el traductor jurado señala que parte del texto está redactada en un idioma que no está habilitado para traducir.

En caso de que esa información no se pueda omitir, existe la posibilidad de recurrir a un segundo traductor jurado de ese idioma e incluir al final del documento la certificación de los dos traductores.

No, no necesitamos el documento original para trabajar. Basta con que nos envíes una copia escaneada legible del documento, que posteriormente se adjuntará fechada y sellada a la traducción jurada.

Enviamos las traducciones a cualquier ciudad por correo certificado, correo urgente o mensajería, según lo decida el cliente. También realizamos envíos al extranjero.

En ambos casos, los gastos de envío se añadirán al presupuesto y se abonarán al mismo tiempo que la traducción. Si resides en Sevilla, puedes recoger tu traducción jurada en nuestra oficina.

Las traducciones juradas se deben presentar siempre en papel. No obstante, si el cliente lo solicita, es posible escanear la traducción firmada y sellada, y enviarla para que pueda disponer de una copia en formato electrónico.

Por tanto, si quieres una copia escaneada, solo tienes que indicarlo en el cuerpo del mensaje cuando solicites presupuesto y te la enviaremos sin coste adicional.

Sí, podemos enviarte varias copias de la traducción jurada o puedes contactar con nosotros si en el futuro necesitas presentar de nuevo una traducción. El precio de las copias es inferior al de la traducción. ¡Pide presupuesto sin compromiso!

Depende. En este caso deberíamos ver primero el texto original y la traducción, ya que el criterio de traducción varía de un traductor a otro y, en ocasiones, la calidad de la traducción es deficiente. En muchas ocasiones, revisar un texto ya traducido conlleva más tiempo y esfuerzo que traducirlo desde cero. En ese caso, es más que probable que nos neguemos a jurarlo.

Jurar un documento conlleva una responsabilidad. Por ello, si aceptamos jurar la traducción, habrá que revisarla y se aplicará, por tanto, una tarifa de revisión.

Hoy, más que nunca, es esencial contar con una empresa de traducción especializada en traducción jurada como Between. Un colaborador de confianza que te garantice la más alta calidad y profesionalidad, siempre dentro de los plazos establecidos y bajo la más estricta confidencialidad.

  • Traductores especializados
  • Calidad y precisión absolutas
  • Precios ajustados y transparentes
  • Entregas puntuales
  • Confidencialidad estricta
Estas son solo algunas de las cuestiones que más se plantean nuestros clientes, pero si tienes alguna pregunta que no hayamos respondido, no dudes en llamarnos al 684 069 214, escribirnos a info@betweentraducciones.es o iniciar un chat desde la pestaña inferior derecha. ¡Te atenderemos encantados!

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